El 20% de las empresas industriales anticipa que su producción seguirá bajando en los próximos meses

Una encuesta del Indec relevó las expectativas del sector manufacturero para el trimestre junio-agosto. La demanda interna insuficiente sigue siendo el principal freno, según el 53% de las fábricas consultadas
ECONOMIAHace 2 horas

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La industria manufacturera argentina llega a la mitad del año con señales que no apuntan a una recuperación cercana. Las empresas del sector describen una situación de debilidad sostenida, con pedidos por debajo de lo normal, ventas en retroceso y una mirada hacia adelante que, en una proporción significativa de los casos, no espera mejoras. El cuadro que surge de la última encuesta del Indec sobre tendencia de negocios es el de un sector que todavía no encuentra el piso.

De acuerdo con la Encuesta de Tendencia de Negocios de la Industria Manufacturera publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el 20% de las fábricas anticipa que su volumen de producción disminuirá durante el trimestre junio-agosto de 2026 respecto de la situación actual. Solo el 14,5% espera un aumento. El 65,5% restante proyecta que su nivel no cambiará. El balance entre respuestas positivas y negativas arroja un resultado de -5,5%, lo que indica que prevalecen las expectativas de contracción sobre las de expansión.

Esa brecha entre optimistas y pesimistas no es un fenómeno aislado: se replica en casi todas las variables que releva el Indec. En cuanto a la demanda interna, el 25,6% de las empresas espera que los pedidos disminuyan en los próximos tres meses, frente al 16% que anticipa un aumento. El balance es de -9,6%, más negativo que el de producción, lo que sugiere que el freno en la actividad está traccionado principalmente por la falta de consumo doméstico.

Demanda interna, el principal obstáculo

Esa relación entre producción y demanda no es casual. Cuando el Indec preguntó a las empresas por el factor que más limita su capacidad para aumentar la producción, el 53,2% señaló la demanda interna insuficiente como el principal obstáculo. Es, por lejos, la respuesta más frecuente: supera ampliamente a la competencia de productos importados (10,3%), la incertidumbre económica (7,2%) y los problemas financieros (4,4%). Comparado con tres meses atrás, ese porcentaje incluso subió levemente —de 51,9% a 53,2%—, lo que indica que el problema no cede.

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Esta dinámica se enmarca en un contexto más amplio de contracción de la actividad. Según datos difundidos por el Indec a principios de junio, la producción industrial manufacturera cayó 2,8% interanual en abril y 2,1% en la medición mensual desestacionalizada. Doce de las dieciséis divisiones industriales registraron retrocesos en ese período, con caídas pronunciadas en maquinaria y equipo (20,2%), productos textiles (22,2%) y vehículos automotores (10,7%).

Además, una encuesta de la Unión Industrial Argentina (UIA) correspondiente al mismo mes mostró que el 38% de las empresas reportó caídas en su nivel de producción y el 45,5% en ventas internas. Un segundo informe de la misma entidad, indicó que a nivel general la industria registró una caída de producción del 5% en mayo.

El empleo, otra variable en riesgo

La tendencia esperada para los próximos meses también se extiende al mercado laboral. El 17,6% de las empresas anticipa una reducción en las horas trabajadas del personal afectado al proceso productivo, contra apenas el 5,9% que espera un aumento. El balance es de -11,7%. En materia de empleo, el panorama es similar: el 16,2% prevé una reducción en el número de empleados, mientras que solo el 5,2% espera incorporaciones, con un balance de -11%.

Estos números proyectados se suman a un deterioro laboral que ya venía materializándose. De acuerdo con la encuesta de la UIA, el 22,4% de las empresas redujo personal en abril, y entre quienes ajustaron dotación, el 35,1% también recortó turnos y el 21,3% adelantó vacaciones.

La confianza empresarial, en terreno negativo

En paralelo con las expectativas de producción y empleo, el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) de la industria manufacturera cerró mayo en -19,6%, su peor nivel desde enero. El indicador, que combina las expectativas de producción futura con la evaluación actual de la cartera de pedidos y el nivel de stocks, viene deteriorándose desde febrero y acumula varios meses consecutivos en terreno negativo.

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La situación actual que describen los empresarios refuerza ese dato. El 51,3% considera que su cartera total de pedidos está por debajo de lo normal —con apenas el 1,8% que la evalúa por encima—, lo que arroja un balance de -49,6%. Casi tres de cada diez empresarios (29,7%) califica la situación de su negocio como mala, contra apenas el 6,4% que la considera buena.

La situación financiera tampoco aparece como un factor de alivio: el 26,5% de las firmas describe su estado financiero como malo, y el 32,3% dice que el acceso al crédito es difícil. Esos porcentajes son consistentes con los datos de la UIA, que en abril había detectado que el 44,9% de las empresas tuvo dificultades para cumplir con pagos esenciales como salarios, impuestos y proveedores.

Exportaciones, el único dato con balance positivo

En un cuadro de señales predominantemente negativas, las exportaciones son la excepción. El 17,4% de las empresas espera que sus ventas al exterior aumenten en los próximos tres meses, contra el 14% que anticipa una caída. El balance es de +3,4%, el único indicador de expectativas futuras que se mantiene en terreno positivo. Sin embargo, la proporción de empresas que prevé un incremento es modesta, y la mayoría —el 68,6%— no espera cambios.

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Ese margen de expectativa exportadora convive con una evaluación presente negativa: el 33,1% considera que su nivel actual de exportaciones está por debajo de lo normal, con un balance de -26,4%. La combinación indica que, si bien hay cierto optimismo sobre lo que puede venir, el punto de partida es débil.

La situación general, con pocas señales de cambio

Hacia adelante, la perspectiva de las propias empresas sobre la evolución de sus negocios en el trimestre siguiente es, en líneas generales, de estabilidad con leve sesgo positivo: el 15,4% espera que su situación mejore y el 15% que empeore, con un balance de +0,4%. Pero ese número apenas neutral no refleja una recuperación esperada sino, en el mejor de los casos, un freno en el deterioro.

En cuanto a los precios, el 32,7% de las empresas anticipa que sus precios promedio de venta aumentarán en los próximos tres meses, mientras que el 8,5% espera que bajen y el 58,8% no prevé cambios. El Indec aclara que esta variable no forma parte del cálculo del indicador de confianza y que su interpretación varía según el contexto inflacionario de cada país.

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